martes, 21 de mayo de 2013

La mitad sur del norte es, a su vez, norte de la mitad norte del sur, así como de la mitad sur del sur. Pero todo esto cambia sorprendentemente con unos cuantos (kilo)gramos de alcohol etílico en sangre: la mitad norte del norte acaba siendo sur de la parte norte del sur, así como también la mitad sur del sur, que pudiera parecer entonces el norte de la sur del norte, termina por confundirse con una mujer con un florero feísimo sobre la cabeza. El sur y el norte se mezclan con éste este, y con el otro oeste, en una orgía indecente de puntos cardinales sin límite. Así pues, amigo mío, mejor coge un taxi cuando bebas.


Consejos sabios para sabios tontos.